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Notas de opinión sobre actualidad política y social, sobre la Argentina, América latina y la realidad mundial
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Monday, September 15, 2008
Creciente violencia en Latinoamérica
Por ALFREDO CARAZO
América latina sigue desangrándose por la inequidad social, a lo que se agrega la creciente violencia desatada, sobre todo en Centroamérica y México, por el crimen organizado y el narcotráfico. La mayoría de los negocios tienen como destino Estados Unidos. La droga viaja en mejores condiciones de cómo lo hacen los migrantes que intentan cruzar la frontera amurallada en busca del supuesto “sueño americano”.
Estados Unidos se precia de contener y ayudar a sus socios y ha ido extendiendo las fronteras, como si fuera las plantaciones de soja en la subregión sureña. A los acuerdos comerciales con México, le ha anexado el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana, aunque en ninguno de los casos, los países ingresados a su poder hegemónico se han beneficiado. Al menos en lo que se refiere al desarrollo integral de sus pueblos cada vez más sometidos y estragados por la mano del mercado. En cambio, drogas y narcotraficantes siguen una ruta que se expande cada vez más y que tiene como destino final el país del Norte. Pero además, Tanto México como Centroamérica, son presa de la violencia cada vez más creciente del crimen organizado y el narcotráfico. Algunos presidentes se ilusionaron con la presencia de fuerzas militares norteamericanas en la subregión, pero en realidad son emplazadas para cuidar los intereses de su país. Y no es que Estados Unidos deba cuidar de la seguridad interna de los países latinoamericanos. Cuando lo hizo utilizó a las Fuerzas Armadas con ese argumento pero para derrocar gobiernos democráticos. Pero de todas maneras, el neoliberalismo ha venido planteando que el libre mercado, la competitividad en los negocios y las relaciones con el imperio, se convertirían en la mejor receta para el desarrollo de los pueblos y también para aventar la inseguridad y erradicar la violencia. Un informe que recientemente divulgara el Consejo Nacional de Seguridad Pública de El Salvador, actualmente con un Gobierno aliado incondicional de Estados Unidos, revela que Centroamérica “es la subregión más violenta de Latinoamérica y el mundo”. Se habla de un promedio de 36 homicidios por cada 100 mil habitantes y El Salvador está a la cabeza con un promedio de 67,8. Luego siguen Guatemala. Honduras, Belice, Nicaragua y así sucesivamente. Pero además, el informe señala que “los costos económicos de la violencia en Centroamérica en 2006 alcanzaron un monto aproximado a 6 mil 506 millones de dólares, equivalente a 7.7 por ciento del Producto Interno Bruto de la región”. En Guatemala, organizaciones de derechos humanos contabilizan que en lo que va del año se produjeron 1.600 homicidios y esta violencia “imponen una enorme carga sobre los países, tanto en términos humanos como económicos”. En México, el presidente, Felipe Calderón, no ha podido ni siquiera morigerar el accionar de bandas criminales organizadas en distintos estados y de narcotraficantes que se aniquilan entre sí. Recientemente ha apelado a los gobiernos estaduales y municipales buscando integrar una red de información de la inseguridad lo que agrega el reclamo de la ciudadanía para que se depuren los cuerpos policiales. Calderón recibió la herencia de su antecesor, Vicente Fox, de su mismo signo político, pero la acrecentó a pesar de sus promesas de campaña y de la creación de cuerpos de elite que hasta el momento se han mostrado ineficientes. Hay ciudad enteras que son copadas literalmente por criminales y narcotraficantes sembrando el terror y colocando al país en el primer lugar en el mundo, entre los más afectados por los secuestros extorsivos. Toda la subregión aparece además teñida por las pandillas juveniles o “maras” que sólo han tenido como respuesta por parte de los gobiernos de derecha la judicialización de niños y jóvenes sin futuro en sociedades que tampoco parecen tenerlo. Honduras aparece en este cuadro con un promedio de 500 pandilleros por cada 100 mil habitantes y todos los análisis de situación indican que “a la epidemia de violencia y homicidios en Centroamérica, se suma el fenómeno del crimen organizado y el narcotráfico, ya que se considera a la región como una zona de tránsito por donde pasa el 88 por ciento de la droga que se consume en los Estados Unidos”. De qué vale entonces el crecimiento macroeconómico, los vaivenes de los mercados, las imposiciones económicas y financieras de los organismos multilaterales de crédito externo, los tratados de libre comercio, si los gobiernos no están en capacidad siquiera de garantizar la vida de la gente. Bienes y haciendas representan en estos países latinoamericanos mucho más que las vidas humanas y hasta que la calidad de vida digna. Y así se la menosprecia cada vez que se violenta de una u otra forma la voluntad soberana de cambio, de transformación, de recuperación identitaria, de integración sobre todo de liberación. Porque seguramente, los ciudadanos latinoamericanos, la mayoría de los cuales viven en una región inequitativa como pocas y en medio de la pobreza e indigencia, cambiarían todo por vivir en paz, creciendo con el trabajo fecundo de sus manos y construyendo nuevas realidades que los contenga.
17 de agosto de 2008.
posted by Alfredo Jorge at 5:12 PM
Xenofobia fascista en Bolivia
Por ALFREDO CARAZO
Para el presidente, Evo Morales, ya se han agotado todas las posibilidades de diálogo con la oposición. El vicepresidente, Alvaro García Linera, todavía intenta acordar con los prefectos de la zona más rica el referendo para ratificar la Constitución a cambio de discutir luego las autonomías regionales y hasta una reforma fiscal. Pero los “blancos” quieren que “los collas de mierda se vayan a sus tierras”.
No es nuevo pero está recrudeciendo. No se trata de xenofobia contra bolivianos en otros países, latinoamericanos o europeos. Es al interior profundo de Bolivia. En la “media luna” rica de los departamentos del Beni, Santa Cruz, Pando y Tarija, donde los “blancos” reniegan de la ascendencia y entidad indígena mayoritaria en el país.
Grupos de jóvenes, identificados en entidades juveniles preferentemente y opositores acérrimos al presidente, Evo Morales, arremeten violentamente contra hombres, mujeres y niños a los que identifican como procedentes de las “tierra altas” del Altiplano. Las frases que se están haciendo comunes duelen más que en los oídos, porque está desenmascarando una confrontación intestina que va mucho más allá de lo ideológico o lo político.
“Collas de mierda; que se vayan a su tierra los indios de mierda”, gritan por las calles de algunas de esas ciudades capitales de departamento, en algunos casos montados en vehículos que circulan por los centros comerciales, ostentando simbología nazi.
Aunque no se le preste demasiada atención, Bolivia está sensibilizándose cada vez más hacia la crisis institucional. Pero sobre todo a un quiebre de su propia nacionalidad que nadie atina a determinar si no terminará en secesión, tal como quieren los prefectos opositores. Cada paso del Gobierno constitucional es rechazado de plano por la oposición, a punto tal que el presidente, Evo Morales, ha señalado que todas las posibilidades de dialogó “se han agotado”.
Sin embargo, hay sectores oficiales que siguen intentando casi lo imposible, como es convencer al denominado Consejo Nacional Democrático para que reduzca el clima de beligerancia que en estos momentos llega hasta el corte las rutas principales, con amenazas de detener el suministro de gas a Brasil y la Argentina, empujando al poder central al incumplimiento de los pactos subregionales.
Como presidente en ejercicio –Evo Morales emprendió una gira que lo llevó hasta Irán- el vicepresidente, Alvaro García Linera, ofrece cambiar el decreto supremo que convoco a un referendo dirimitorio para determinar la vigencia de la Constitución Política del Estado, por un proyecto de ley enviado al Congreso, siempre y cuando se pacte en el Senado, en manos de la oposición del partido Podemos, la exigencia de 250 mil firmas de ciudadanos que lo pidan expresamente. García Lineras además, propuso que se aprobara la Constitución para de manera inmediata comenzar a discutir el controvertido tema de las autonomías regionales en los departamentos donde por referendo ya han sido aprobados estatutos autonómicos y hasta un nuevo pacto fiscal.
García Lineras sostiene que “hemos hecho todos los esfuerzos, hemos agotado todas las opciones posibles imaginables de diálogo, concertación de la modificación del texto y nunca hemos encontrado una actitud prepositiva”. Y añade que “el proyecto de la nueva Constitución tiene una serie de artículos transitorios que prevén que una vez aprobado entra o se pone en marcha un proceso completo de renovación de autoridades comenzando del presidente de la República, el vicepresidente de la República y de los congresistas, por supuesto".
Esto en la práctica es reconocer que a pesar de haber triunfado más que holgadamente Evo Morales, en el referendo revocatorio, estaría dispuesto a adelantar las elecciones generales para renovar todo el cuadro de autoridades del país, abriendo una nueva etapa.
La “iniciativa ciudadana” que propone el Gobierno a la oposición podría ser una salida de respuesta a quienes desde la oposición califican la gestión de Evo Morales como dictatorial. Pero para eso, habría que desarmar las tensiones y sobre todo opacar y hasta exterminar la xenofobia de las regiones más ricas de Bolivia, contra las mayorías pobres e indígenas, algo difícil de concretar en el corto plazo. Son esas minorías las que han desangrando permanentemente la historia de este país latinoamericano, gobernado por décadas a través de la mano siempre visible de las transnacionales que expoliaron sus recursos naturales, con el apoyo del cipayismo –tal como lo denominaba Arturo Jauretche- que reniega de la sangre ancestral.
7 de septiembre de 2008
posted by Alfredo Jorge at 5:11 PM
Del Cáucaso a América latina sin escalas
Por ALFREDO CARAZO
Nadie quiere imaginarse el retorno a la “guerra fría” que al menos teóricamente se clausuró con la caída del Muro de Berlín. Sin embargo, una bengala que incendió las relaciones entre Rusia y Georgia, activó la luz de alerta. Del Cáucaso hasta América latina hay mucho trecho, poro ya tenemos la IV Flota de Estados Unidos y la avanzada de una flota rusa que se instará en las costas venezolanas.
En geopolítica internacional las piezas nunca se mueven sólo por capricho. Puede haber desplazamientos “preventivos”, como le ha dado en llamar el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, cuando atacó a Iraq, o presuntamente para instaurar un régimen político un tanto a imagen del invasor, o se puede invadir simplemente para correr las fronteras hegemónicas y asegurar el imperio.
Cuando Estados Unidos colocó en los mares latinoamericanos la IV Flota, operada por el Comando Sur y con base en La Florida, estaba dando una señal distintiva de que si bien la región no le interesa demasiado en cuanto a su desarrollo, en cambio sí quiere asegurarse que los nuevos vientos no terminen instalando enclaves que lo presionen a retaguardia.
Pero en otra región apartada de estas latitudes, a Europa y al país del Norte, comenzó a preocuparle la crisis entre Rusia y Georgia, que concluyó, al menos en las declaraciones con la independencia de Osetia del Sur y Abjasia. Como en los mejores momentos de la “guerra fría”, ambas potencias intercambiaron acusaciones y Estados Unidos puso en estado de alerta a la OTAN, mientras firmaba un acuerdo con la República Checa para instalar un escudo antimisiles, con el argumento de que Europa central debía resguardar su integridad ante la evidencia del crecimiento nuclear de Irán.
El presidente Dimitri Medvedev, afirmó que “Rusia es un Estado al que en adelante tendrán en cuenta; el país nunca permitirá que atenten contra la vida y la dignidad de sus ciudadanos”. La respuesta de la Casa Blanca al conflicto del Cáucaso, fue suspender un acuerdo de cooperación nuclear pacífica entre ambos países que ya había sido aprobado por el Congreso.
En este inicio de episodios que conlleva comunicados van y comunicados vienen; declaraciones van y declaraciones vienen, América latina comienza a sentirse involucrada. Y es posible que el momento haya sido el propicio para que Rusia comience a desplegar su armamento que ahora pasará a ser observado con mayor insistencia por la Inteligencia de Estados Unidos a través de la IV Flota.
La primera preocupación por el renacer de la Marina norteamericana después de décadas en este lugar del mundo, fue Brasil. Incluso desde el Parlamento se pidieron explicaciones que no conformaron. Pero al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, le dieron mayor argumento a su propuesta de armonizar con los países de la subregión una fuerza de defensa propia, cuyo grupo de trabajo integrado por representantes de las tres Fuerzas Armadas, fue abrochado recientemente en Brasilia en ocasión de la visita oficial de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Lula quiere tener constituida este año esa fuerza conjunta, habida cuenta que en América del Sur, Colombia y Venezuela, ambos vecinos, han hecho crecer sus dotaciones y pertrechos militares, con el aporte de Estados Unidos el primero y de Rusia el segundo.
A la IV Flota no se le ha dado la importancia que tiene con relación al patrullaje de nuestros mares y hasta la posibilidad de ingresar a “aguas marrones” de nuestros países. Pero la Cancillería rusa sorpresivamente adelantó que “antes de fin de año, como parte de una expedición de larga distancia, hemos planificado la visita de una flotilla rusa a Venezuela y estacionar temporalmente aviones antisubmarinos de la Marina rusa en un aeropuerto en Venezuela". La flotilla estará integrada por el crucero a propulsión nuclear "Pedro el Grande" y el "Almirante Shabanenko", un barco de ataque contra submarinos.
Hasta ahí fue un anunció que encendió las luces rojas en Washington y en la sede de la OTAN en Europa. Pero los hechos se precipitaron, porque hace pocas horas, dos aviones Tupolev Blackjack TU-60, bombarderos estratégicos de la Fuerza Aérea Rusa, que fueron escoltados por cazas rusos SU-27, aterrizaron en un aeropuerto militar venezolano Libertador, con el objetivo, según se dijo, de realizar maniobras de vuelo en aguas neutrales, luego de lo cual volverán a sus bases.
Desde el Ministerio de Defensa ruso se explicó que “todos los vuelos de las FAR se realizan en estricto respeto de las normas internacionales de uso del espacio aéreo sobre aguas internacionales, sin violar las fronteras de ningún Estado; la aviación estratégica rusa vuela con regularidad sobre aguas internacionales en los océanos Atlántico, Pacífico y Ártico, además del mar Negro”.
En realidad las ofensivas de Estados Unidos en nuestros países y en el mundo, dejan de ser inocentes hasta para los más leales. El presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, dijo que las maniobras navales rusas “es la reacción lógica ante la provocación de lo que significa establecer escudos antimisiles en dos países vecinos de Rusia; nadie se traga el cuento de que es para protegerlos de Irán; podrían ser más cuidadosos los norteamericanos y buscar, si es necesario -yo pienso que no lo es-, ubicarlos en otro país".
Difícilmente se repita el escenario de la guerra fría antes de la caída del Muro de Berlín. Sin embargo, a Estados Unidos y a su industria armamentista le interesa mantener focos de conflictividad en distintas regiones del mundo sin solución de continuidad. El presidente brasileño Lula envió en julio pasado a su ministro de Defensa, Nelson Jobim, a que indagara en Washington sobre la reactivación de la Flota, planteando su preocupación en el sentido de que “ahora que descubrimos petróleo a 300 kilómetros de nuestra costa nos gustaría que Estados Unidos explique cuál es la lógica de esa flota, en una región como ésta que es pacífica."
La región es pacífica en verdad y la mayor violencia es la inequidad social. Sin embargo, se están sucediendo situaciones más que desestabilizadoras como en el caso de Bolivia. Y que además quiebran las relaciones entre países, porque el presidente Evo Morales, decidió declarar “persona no grata”, al embajador norteamericano en La Paz, Philip Goldberg. Es conocido que a las potencias, cualquiera fuera su legitimación ideológica o política, poco les importa el desarrollo de los pueblos y su voluntad soberana a la hora de alambrar sus espacios a medida que los van ocupando.
14 de septiembre de 2008.
posted by Alfredo Jorge at 5:08 PM
La pantalla del desarrollo en el espionaje Por ALFREDO CARAZO Estados Unidos siempre ha usado a sus agencias para monitorear e incursionar en los asuntos internos de los países de lo que considera su periferia. La Agencia para el Desarrollo ya fue cuestionada por Bolivia y ahora se revela que apostó fuerte a condicionar la reelección del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. El presidente boliviano, Evo Morales, en una charla casi de madrugada con el subsecretario para Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, lo anoticio de algo que el funcionario no ignoraba aunque intentara disimularlo. Como el país del Norte había protestado por el deterioro constante de las relaciones bilaterales, Morales le presentó pruebas sobre supuestas actitudes y acciones de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, más conocida como USAID por sus siglas en inglés. Lo que se consideró como una ingerencia en los asuntos internos de Bolivia, sobre todo en momentos de dificultades institucionales, fue el apoyo sostenido del organismo americano a la oposición del partido Podemos, del ex presidente, Jorge Quiroga y a los opositores gobernadores de la “media luna”, la región más rica del país y con fuerte influencia de la derecha. Morales ya había decidido que los agentes de la USAID se retiraran del país y eso causó algo más que escozor en la Casa Blanca, por lo que Shannon aprovechó una gira por el sur del continente para llegarse hasta La Paz e intentar recomponer las relaciones de por sí tirantes. Cuando concluyó la reunión en el Quemado, el subsecretario dijo que “terminamos acordando que la única conspiración que va a existir entre nuestras relaciones bilaterales va a ser la conspiración contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión social”. La USAID no es desconocida en América latina, como no lo es tampoco la intromisión de los embajadores americanos en los asuntos internos de la mayoría de los países. En Honduras, el embajador, Charles Ford, está dejando su misión, pero lo hace en medio de controvertidas acusaciones sobre “narcoestado”, corrupción y admoniciones para que el presidente, Manuel Zelaya desista de incorporar al país a la Alternativa Bolivariana de las Américas, que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Y lo que parecen simples declaraciones de un embajador que deja la legación diplomática, en el caso de los americanos adquiere una importancia política significativa, a punto tal que el presidente del Congreso hondureño se mostró preocupado “por lo que está sucediendo y tenemos la obligación de estar cercanos al país del norte porque es nuestro amigo y será nuestro amigo”. Recientemente, algunos documentos rescatados del Departamento de Estado de Estados Unidos, permitieron revelar que hace tres años, cuando todavía se discutía la reelección del actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, invirtió casi 100 millones de dòlares, para la realización de seminarios en ese país cuyo objetivo fue promover la reforma política en busca de alternativas en la relación de fuerzas con pequeñas formaciones políticas. Esos seminarios fueron impulsados y dirigidos por el Instituto Republicano Internacional, que orienta el actual candidato presidencial, John McCain. El Instituto viene teniendo activa participación con partidos políticos menores en Perú y ha incursionado con la oposición en Bolivia, siempre con el apoyo de la USAID y obviamente de las embajadas estadounidenses. Es bueno recordar, que al IRI también se lo ubicó operando fuertemente en el año 2004, hasta lograr el derrocamiento en Haití del presidente constitucional, Jean-Bertrand Aristide, y dos años antes en Caracas, pegado a quienes vieron frustrado el breve golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, en Venezuela. En Brasil, la prensa paulista, indagó a través de un periodista independiente, que la USAI intentó influenciar las discusiones sobre la reforma política, reclamando por la infidelidad partidaria y la cantidad de partidos menores. Numerosos expertos viajaron para participar de estos seminarios, asegurando que tenían como objetivo “dar asistencia técnica para fortalecer a los partidos políticos en el hemisferio occidental”. Para eso se utilizó dinero proveniente del Fondo Nacional para la Democracia y de la USAID, en ambos casos con dependencia del Departamento de Estado americano. El IRI fue fundado durante la presidencia de Ronald Reagan, en la década de los 80 y se orientó primero a “plantar las simientes de la democracia en América latina”, para luego ampliar su derrotero hacia el apoyo “a la democracia y la libertad alrededor del mundo por medio del desarrollo de partidos políticos e instituciones civiles”. Es bien conocida en el mundo la concepción de la democracia que alienta Estados Unidos, independientemente de quien gobierne, sean estos demócratas o republicanos. Podrá decirse que políticamente se trata de palomas o halcones, pero lo que nunca ha cambiado, y seguramente no cambiará, es el accionar hegemónico de sus agencias de financiamiento, espionaje y desestabilización de gobiernos a los que se considere integrantes del “eje del mal” como en la actualidad, o simplemente “hostiles” para emplear un lenguaje más diplomáticamente sutil, aunque no carente de hipocresía.
27 de julio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 5:06 PM
La derecha boliviana quiere el poder
Por Alfredo Carazo
Evo Morales tiene el apoyo mayoritario de su pueblo y de manera abrumadora, pero la oposición de derecha, que inclusive ostenta signos nazis en sus desplazamientos no abandona su estrategia de esmerilarlo de tal manera de quitarle el poder, acentuando la crisis o impulsando un anticipo de las elecciones generales.
Aunque debiera haber alcanzado, el casi 68 por ciento de los votos positivos que el presidente de Bolivia, Evo Morales , en el referendo revocatorio, los gobernadores opositores no reconocen la voluntad popular y se afianzan en sus propias ratificaciones para seguir jaqueando la institucionalidad política y económica.
El mandatario convocó al diálogo inmediatamente de conocerse los resultados que le dieron más votos a Morales que los que había cosechado el año 2005 cuando accedió al Palacio Quemado. Pero una vez la respuesta fue el portazo, sobre todo del gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, a quien sostienen grandes capitales y terratenientes.
Primero fue una huelga de hambre a la que le siguió un paro cívico, convocado además de Costas, por los gobernadores de la “media luna”, integrada por Beni, Tarija, pando y Chuquisaca. Todos apoyaron a los comités cívicos que integran el denominado Consejo nacional Democrático, que decidió cortar las carreteras y se muestran conformes con la posibilidad de que desde el departamento del Beni se restrinja el envío de carne vacuna y otros alimentos básicos hacia La Paz.
Pero lo que más ha llamado la atención fueron los incidentes protagonizados en Santa Cruz durante el paro cívico por los integrantes de la Unión de Jóvenes Cruceñistas. Portando escudos de tipo antimotines y encaramados en vehículos pintados con la insignia de la cruz svástica, conformaron un cerrojo en torno a las grandes ciudades para impedir que nada se moviera.
Morales acusa a Costas y a sus detractores de “atrincherarse con los extremistas de derecha” y alentar la violencia. Desde el Gobierno se lamentan que “algunos dirigentes cívicos y autoridades regionales no entiendan que el país quiere tranquilidad, diálogo y no confrontación”.
Queda claro que ni Costas ni los otros prefectos quieren tranquilidad ni diálogo. Aunque integrando todos la oposición, cuando el partido Podemos del ex presidente, Jorge Quiroga, se mando sólo en el Senado donde tiene mayoría y convocó a al referendo revocatorio, el pánico sacudió a los prefectos que percibieron la posibilidad de quedar descolocados frente a los electores. Por eso, se encargaron de adelantar que el referendo revocatorio, cualquiera fuera el resultado, de ninguna manera, ponía fin al conflicto político y ni siquiera podía vislumbrarse una luz de solución.
Costas y los otros gobernadores quieren arrebatarle el poder a Morales a como de lugar. Aunque la protesta transita el reclamo de devolución de regalías hidrocarburíferas y el respeto a los estatutos autonómicos, en el fondo quieren la convocatoria a elecciones generales en el corto plazo para desalojar al mandatario que más votos ha obtenido por décadas.
Estas medidas que intentan una vez más acentuar la crisis institucional, tiene su correlato en el Senado donde el Poder Ejecutivo no logrará la aprobación de sus proyectos, de tal manera que, para que el país no quede paralizado, desde el Gobierno ya se analiza la posibilidad de que Evo Morales gobierno transitoriamente por decretos. En tanto, se insistirá en la convocatoria a un referendo para saber si la mayoría de los bolivianos que le dieron un nuevo espaldarazo a su líder, también lo apoyan en la transformación política, económica y social del país y, sobre todo, en la histórica reivindicación social de uno de los pueblos más postergados de América latina.
24 de agosto de 2008
posted by Alfredo Jorge at 5:03 PM
Monday, August 04, 2008
La doble vara del imperio Por Alfredo Jorge Carazo
No hay una única vara con la que mide Estados Unidos a los que considera países y pueblos periféricos. Narcotraficantes, banqueros estafadores, criminales de guerra y terroristas amigos, siempre encontrarán refugio para evitar la mano de la Justicia.
No se sabe si cuando Estados Unidos reclama la extradición de un narcotraficante o de un paramilitar de derecha a Colombia, es para juzgarlo o para resguardarlo de la acción de la Justicia. Aunque nos venden la independencia de la Justicia norteamericana, hay resonantes casos que ocuparon las principales planas de los medios de comunicación que la ponen en tela de juicio. En todo el mundo se cuecen habas, como describe el dicho popular. Por de pronto, Estados Unidos ha sido y sigue siendo refugio de estafadores, empresarios inescrupulosos y hasta de terroristas de países que componen el denominado “eje del mal”, por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Recientemente, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, sacó a relucir el caso de la familia Isaías, dueña del grupo del mismo apellido, quienes llevaron a la quiebra a la entidad financiera Filanbanco, dejando el tendal de depositantes estafados y con pérdidas por más de 660 millones de dólares, aunque las cifras no son definitivas. Según el mandatario, si los activos del grupo se efectivizaran se podría recuperar lo que perdieron los ahorristas, lo que en justicia correspondería. Por eso, a través de la Agencia de Garantía de Depósitos, fueron incautadas 195 empresas del grupo, entre ellas tres emisoras televisivas, lo que motivó la puesta en macha del tradicional operativo en defensa de la “libertad de expresión” –la de los banqueros estafadores claro- no la de los ahorristas indefensos. Los Isaías ya salieron del país como era de suponer. Y al menos uno de ellos, Estéfano Isaías, vía República Dominicana encontró refugio provisorio en el paraíso norteamericano. La embajadora de Estados Unidos en Quito, Linda Jewell, confirmó que está en Miami, en un centro de detención hasta que se resuelva el pedido de asilo, porque se la retirado la visa de ingreso al país. Lo que Estados Unidos intenta determinar es si, como señala su abogado defensor, tiene derecho como toda persona “cuando se sienta indefensa y perseguida en su país”. En el año 2004 otros banqueros estafadores, estos de República Dominicana, se refugiaron también en Estados Unidos. En el caso Bancrédito, sus dueños también eran dueños de medios de comunicación en cuyas columnas alardeaban de ética pública. La cifra estafada era infinitamente superior, como que representó entre un 15 y un 20 por ciento del Producto Bruto Interno, a través de la apropiación fraudulenta de dinero de miles y miles de ahorristas y hasta de dinero depositado por el Banco Central. No puede dejar de mencionarse el caso más paradigmático de refugio, por tratarse de un terrorista cubano. Luis Posadas Carrilles, un agente de la CIA acusado por un cruento atentado a la línea aérea Cubana de Aviación en el año 1976, tras residir en varios países centroamericanos, recaló en Panamá junto con sus secuaces y tratando de eludir cualquier tipo de extradición a Cuba o a Venezuela, logró que en los últimos días de su mandato, la presidenta, Mireya Moscoso, les concediera un indulto que le permitió volver a transitar los caminos centroamericanos hasta recalar en Estados Unidos, donde aún permanece resguardado. Ahora, la Justicia panameña, acaba de sentenciar que esos indultos fueron inconstitucionales y seguramente se deberá pedir su extradición, que seguramente también negará Estados Unidos. Estados Unidos tiene un comportamiento dual en su relación con los países latinoamericanos y eso ya es sabido. Utiliza varas distintas para medir similares delitos según le convenga a sus intereses. Realiza operaciones contra los narcotraficantes, pero el país es el mayor consumidor de narcóticos y de drogas sintéticas. Mantiene en Guantánamo de manera inhumana a quienes considera terroristas, pero da refugio a otros terroristas que hacen el trabajo sucio en aquellas regiones a las que quiere extender o reafirmar su imperio. Exige a los países periféricos el respeto a los derechos sociales, pero sus maquilas pertenecen a la oscuridad del mundo ilegal y explotador. Aplica certificaciones negativas a países que incumplen ciertos códigos de lealtad comercial, pero las transnacionales son verdaderos focos de corrupción que horadan la moral de los países en los que se alojan. Y si todo se cae por exceso de fraude y corrupción, siempre habrá algún lugarcito en el gigante del Norte, donde reposar tranquilo gastando el dinero mal habido. Quienes juzgan no se juzgan a sí mismo, porque la moral, la ética, los derechos humanos individuales y de los pueblos, la voluntad popular y la autodeterminación son considerados atributos propios de los amos del mundo, a los demás, de vez en cuando se les suele tirar algunas migajas por debajo de la mesa.
20 de julio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 1:11 PM
Las bondades del Tío Sam Por Alfredo Jorge Carazo
No hay una única vara con la que mide Estados Unidos a los que considera países y pueblos periféricos. Narcotraficantes, banqueros estafadores, criminales de guerra y terroristas amigos, siempre encontrarán refugio para evitar la mano de la Justicia.
No se sabe si cuando Estados Unidos reclama la extradición de un narcotraficante o de un paramilitar de derecha a Colombia, es para juzgarlo o para resguardarlo de la acción de la Justicia. Aunque nos venden la independencia de la Justicia norteamericana, hay resonantes casos que ocuparon las principales planas de los medios de comunicación que la ponen en tela de juicio. En todo el mundo se cuecen habas, como describe el dicho popular. Por de pronto, Estados Unidos ha sido y sigue siendo refugio de estafadores, empresarios inescrupulosos y hasta de terroristas de países que componen el denominado “eje del mal”, por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Recientemente, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, sacó a relucir el caso de la familia Isaías, dueña del grupo del mismo apellido, quienes llevaron a la quiebra a la entidad financiera Filanbanco, dejando el tendal de depositantes estafados y con pérdidas por más de 660 millones de dòlares, aunque las cifras no son definitivas. Según el mandatario, si los activos del grupo se efectivizaran se podría recuperar lo que perdieron los ahorristas, lo que en justicia correspondería. Por eso, a través de la Agencia de Garantía de Depósitos, fueron incautadas 195 empresas del grupo, entre ellas tres emisoras televisivas, lo que motivó la puesta en macha del tradicional operativo en defensa de la “libertad de expresión” –la de los banqueros estafadores claro- no la de los ahorristas indefensos. Los Isaías ya salieron del país como era de suponer. Y al menos uno de ellos, Estéfano Isaías, vía República Dominicana encontró refugio provisorio en el paraíso norteamericano. La embajadora de Estados Unidos en Quito, Linda Jewell, confirmó que está en Miami, en un centro de detención hasta que se resuelva el pedido de asilo, porque se la retirado la visa de ingreso al país. Lo que Estados Unidos intenta determinar es si, como señala su abogado defensor, tiene derecho como toda persona “cuando se sienta indefensa y perseguida en su país”. En el año 2004 otros banqueros estafadores, estos de República Dominicana, se refugiaron también en Estados Unidos. En el caso Bancrédito, sus dueños también eran dueños de medios de comunicación en cuyas columnas alardeaban de ética pública. La cifra estafada era infinitamente superior, como que representó entre un 15 y un 20 por ciento del Producto Bruto Interno, a través de la apropiación fraudulenta de dinero de miles y miles de ahorristas y hasta de dinero depositado por el Banco Central. No puede dejar de mencionarse el caso más paradigmático de refugio, por tratarse de un terrorista cubano. Luis Posadas Carrilles, un agente de la CIA acusado por un cruento atentado a la línea aérea Cubana de Aviación en el año 1976, tras residir en varios países centroamericanos, recaló en Panamá junto con sus secuaces y tratando de eludir cualquier tipo de extradición a Cuba o a Venezuela, logró que en los últimos días de su mandato, la presidenta, Mireya Moscoso, les concediera un indulto que le permitió volver a transitar los caminos centroamericanos hasta recalar en Estados Unidos, donde aún permanece resguardado. Ahora, la Justicia panameña, acaba de sentenciar que esos indultos fueron inconstitucionales y seguramente se deberá pedir su extradición, que seguramente también negará Estados Unidos. Estados Unidos tiene un comportamiento dual en su relación con los países latinoamericanos y eso ya es sabido. Utiliza varas distintas para medir similares delitos según le convenga a sus intereses. Realiza operaciones contra los narcotraficantes, pero el país es el mayor consumidor de narcóticos y de drogas sintéticas. Mantiene en Guantánamo de manera inhumana a quienes considera terroristas, pero da refugio a otros terroristas que hacen el trabajo sucio en aquellas regiones a las que quiere extender o reafirmar su imperio. Exige a los países periféricos el respeto a los derechos sociales, pero sus maquilas pertenecen a la oscuridad del mundo ilegal y explotador. Aplica certificaciones negativas a países que incumplen ciertos códigos de lealtad comercial, pero las transnacionales son verdaderos focos de corrupción que horadan la moral de los países en los que se alojan. Y si todo se cae por exceso de fraude y corrupción, siempre habrá algún lugarcito en el gigante del Norte, donde reposar tranquilo gastando el dinero mal habido. Quienes juzgan no se juzgan a sí mismo, porque la moral, la ética, los derechos humanos individuales y de los pueblos, la voluntad popular y la autodeterminación son considerados atributos propios de los amos del mundo, a los demás, de vez en cuando se les suele tirar algunas migajas por debajo de la mesa.
20 de julio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 1:10 PM
Evo Morales sigue jaqueado Por Alfredo Carazo Cuatro referendos autonómicos aprobados aunque no reconocidos y un referendo revocatorio de su mandato en puerta están cercando la institucionalidad del Gobierno de Evo Morales, en Bolivia. Se añade el triunfo de la quechua Savina Cuellar, en Chuquisaca, que proviene del riñón del MAS pero que ahora mira a otras latitudes políticas.
Del mismo cuero salen las lonjas. La prefecta o gobernadora electa de Chuquisaca, Savina Cuellar, es una indígena de origen quechua que fue elegida hace tiempo para presidir la Asamblea Constituyente, como militante del oficialista Movimiento Al Socialismo. Eran otras épocas, porque ahora Savina parece estar más cerca de la derecha de las autonomías regionales que de su origen político. Para algunos, el cambio de la ahora triunfadora en los comicios regionales, tuvo que ver con el conflicto generado en torno a la capitalidad plena de Sucre. Enfrentados con La Paz, los habitantes de Chuquisaca vienen exigiendo que los poderes Ejecutivo y Legislativo, vuelvan a juntarse con el Judicial que tiene su sede en Sucre. Esta situación, planteada en medio de una crisis casi insalvable que envolvió y paralizó las deliberaciones de la Asamblea Constituyente, a punto tal que todavía no fue posible la convocatoria a un referendo para aprobar la nueva Constitución Política del Estado, parece haber marcado negativamente las relaciones entre Evo Morales y Savina Cuellar. En su momento, el Gobierno no apoyó el pedido de capitalidad plena para Sucre y en los enfrentamientos que se sucedieron se produjeron tres muertes y la Asamblea Constituyente debió trasladar su sede. En esta instancia electoral, con los referendos autonómicos aprobados en los ricos departamentos de Santa Cruz, el Beni, Pando y Tarija, Evo Morales apostó Walter Valda como candidato del MAS, pero más del 55 por ciento le dieron el triunfo a Savina, quien ya adelantó que se inclina por las autonomías. Como todo lo que ocurre en Bolivia nada es lineal. Las elecciones de Chuquisaca revelaron lo de siempre: El campo por un lado y la ciudad por el otro. En el campo el triunfo se le dio a Valda y Sucre le dio la espalda como un reflejo de la confrontación del año pasado y la huida del prefecto de entonces, David Sánchez, que integraba el MAS. A pesar de esta nueva derrota, Evo Morales, sigue firme con su intención de someterse al referendo revocatorio del mandato convocado para el 10 de agosto. Pero no sólo a él lo inquieta esta compulsa electoral, porque todos los prefectos, excepción hecha ahora de Savina Cuellar, deberán poner en juego sus cargos. La decisión de este revocatorio no la tomó Morales en soledad o con su gente. En rigor de verdad, se montó a una resolución de la Cámara de Senadores, en manos de la oposición liderada por el ex presidente, Jorge Quiroga, del partido Poder Democrático y Social, en alianza con el también opositor Unidad Nacional, que inopinadamente y sin consultar a los gobernadores opositores la aprobaron sorpresivamente. Ahora esos gobernadores consideran la convocatoria una equivocación estratégica que podría volver a legitimar al presidente, por lo cual intentan revocarla o al menos modificar el porcentaje de los votos válidos para ser destituido. De acuerdo a la normativa para estas instancias revocatorias y al igual que está establecido en Venezuela, se revoca el mandato si lo pide un porcentaje de electores superior al que le dio el triunfo. La oposición cree más bien que no logrará más del 54 por ciento de los votos negativos y sí en cambio, es posible que en sus territorios pueda caer algún gobernador por el voto negativo de la gente. Lo más enconados opositores, se inclinan por la drástica decisión de acortar el mandato presidencial y convocar de manera adelantada a elecciones generales, lo que constituiría un golpe institucional de insospechadas derivaciones internas y externas. El vicepresidente, Alvaro García Linera, considerado el ideólogo del Gobierno, ya adelantó que “esta es la norma que está vigente para que el pueblo defina con su voto la vida política del país; en el Congreso hay distintas propuesta, pero yo no entiendo como Podemos que ha estado exigiendo la aprobación de ley, luego quiera cambiar de criterio; estamos acostumbrados a las actitudes dobles pero deben explicar su posición al Congreso”. La propuesta de Podemos parte de excluir lógicamente a Savina Cuellar de ese revocatorio porque todavía no ha asumido. Luego, sostienen que las “reglas de juego deben ser iguales y democráticas para todos”, por lo cual la revocatoria debería proceder con la voluntad manifiesta del 50 por ciento más uno de los electores. Pero los prefectos rebeldes, encabezados por Rubén Costas, de Santa Cruz, terminaron aceptando el referendo revocatorio en el los introdujo Manfred Reyes Villa y el Senado, porque según dijeron “no podíamos dejarle toda la cancha al adversario para que juegue solo el mejor fútbol”. Algunos pueden quedar en el camino. Curiosamente, en medio de este clima enrarecido y cuando el Gobierno decidió que los agentes de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional se fueran del Chapare cochabambino, a Bolivia le congelaron más de 600 millones de dólares de ayuda exterior y el embajador, Philip Goldberg, volvió a criticar la política de Evo Morales. Goldberg fue llamado por su Gobierno en consulta pero ya regresó a La Paz y según señaló “he vuelto a Bolivia a pedido de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para hablar con el Gobierno boliviano sobre los problemas, sobre los asuntos que tenemos en este momento". Como una forma de paliar los primeros efectos de la discordia, desde el Gobierno se analiza la posibilidad de devolver a los departamentos el Impuesto Directo de Hidrocarburos, que fue una de las causas originales del levantamiento de Santa Cruz, al que le siguieron otras regiones. El Parlamento deberá decidir el proyecto que el Gobierno le acercó, con lo que ese dinero coparticipable podrá ser destinado al desarrollo de cada uno de los departamentos. El Parlamento tiene que resolver también el pedido de los prefectos para desactivar o al menos modificar el referendo revocatorio porque de lo contrario no lo acatarían. Pero los legisladores, aun los de la oposición sostienen que “negarse a someterse a la voluntad del pueblo no hace más que mostrar una intención antidemocrática de mantenerse en el poder para no perder privilegios”. Bolivia puede reafirmar a Evo Morales en el poder del Ejecutivo, aunque una parte importante seguirá adelante con su decisión de imponer las autonomías, en un camino al borde de la secesión. 6 de julio de 2008.
posted by Alfredo Jorge at 1:08 PM
Sunday, June 29, 2008
Las privatizaciones no se agotaron
Los tiempos cambiaron pero Estados Unidos sigue comportándose con la misma lógica imperial. Sino no es posible en el Sur de la región latinoamericana, los Tratados de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana, ofrecen una amplia franja inexplorada de privatizaciones. El Instituto Nacional de Seguros de Costa Rica es una buena presa.
Lo que se preveía y fue denunciado una y otra vez, finalmente terminó siendo cierto. En realidad se trata de la reiteración de un comportamiento imperial que no debiera llamar la atención. A Estados Unidos le costó mucho que la Asamblea Nacional de Costa Rica aprobara el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana. Los diputados tuvieron que sufrir muchas presiones de la oposición y de algunas organizaciones sindicales, hasta que al final pudo más la férrea decisión del presidente, Oscar Arias, y los votos fluyeron. Pero como ha sido habitual con todo acuerdo de esta naturaleza desde que fuera aprobado hace muchos años el del Pacífico Norte, que incluye a Canadá y a México, poco tardo el presidente, George W. Bush, en manifestar las exigencias de su Gobierno, en este caso para que se privatice el Instituto Nacional de Seguros de Costa Rica. Bush quiere irse a su residencia privada con la satisfacción de haber logrado controlar a Centroamérica mediante el comercio casi unilateral y con la prevención de las armas. El propio ministro de Comercio Exterior de Corta Rica, Marco Vinicio Ruiz, sostuvo que “los norteamericanos quieren competencia directa en el mercado de seguros, que sea entre empresas privadas, tal como se dará en el campo de las telecomunicaciones, tras la venta del Instituto Costarricense de Telecomunicaciones”. Están llevando a Centroamérica al mismo camino que hicieron con anterioridad a través de programas económicos neoliberales en los países del Sur, con la nada neutra presión de los organismos multinacionales de financiamiento externo, comenzando por Chile. Las democracias sureñas en su momento, aunque parezca raro, les resultaron mucho más permeables que el pequeño país costarricense y su gente. Los empleados públicos “ticos” nunca dejaron de estar alertas y por eso ahora sostienen que el Instituto “es la empresa aseguradora más exitosa de toda la zona centroamericana y caribeña y debe ser pulverizada completamente, para que la engullan sin mayor problema, los gigantescos consorcios de seguros estadounidenses -y sus socios internos- verdaderos oligopolios del negocio de los seguros en el campo internacional”. Un poco más arriba pero al sur del río Bravo, Estados Unidos vuelve a presionar a México, para que venda o al menos se desprenda de buena parte de la petrolera estatal, Petróleos de México, además de otras concesiones que vienen con el paquete de la “Iniciativa Mérida” que ya tiene la aprobación del Parlamento norteamericano, con un primer desembolso de algo más de 400 millones de dólares, teóricamente para combatir el trafico de drogas y el crimen organizado, que el Gobierno del presidente, Felipe Calderón, se ha mostrado imposibilitado siquiera de aminorarlo. La iniciativa fue aprobada por el Senado con la exigencia de que México practique la “estricta observancia a los derechos humanos y a la rendición de cuentas”, dos elementos que están impidiendo hasta ahora que el Congreso apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia, el país del presidente, Alvaro Uribe, uno de los socios dilectos de Bush, que ahora busca una segunda reelección. Con México, Estados Unidos intentará quebrar la resistencia no sólo a la privatización de PEMEX por parte de los trabajadores petroleros y de la oposición política, sino también avanzar en la profundización de políticas privatizadoras, un proceso que no alcanzó a concluir el ex presidente, Vicente Fox. Al inicio de las discusiones, políticos y parlamentarios mexicanos se brotaron por lo que consideraron como inadmisibles condicionamientos por parte de Estados Unidos. Sin embargo, ahora el Gobierno deberá informar al Departamento de Estado sobre el accionar de las fuerzas de seguridad, informes que terminarán en ambas cámaras legislativas.
Las nacionalizaciones, el camino inverso de estas privatizaciones que se quieren concretar en el menor tiempo posible, le están costando a Bolivia vivir en permanente estado de vigilia, por los intentos desestabilizadores de la derecha cruceña y de algunos de los socios de la rica “media luna”. El proceso de nacionalización de los recursos naturales iniciado por el presidente, Evo Morales, nunca fue digerido por las trasnacionales que los usufructuaron a su antojo, sino tampoco por los socios vernáculos, que ahora empujan el acortamiento del mandato presidencial y el pronto llamado a nuevas elecciones. Y en esto, como en todas las situaciones anteriores, hay una fuerte ingerencia de Estados Unidos para recortar sensiblemente la participación popular y las decisiones soberanas de una región a la que sigue considerando como propia. 29 de junio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 2:45 PM
El blindaje de Estados Unidos en Latinoamérica
El Plan Colombia no quedó atrás, pero aparece como residual ante el Plan Mérida, a través del cual Estados Unidos intenta correr su frontera abarcando a Centroamérica. Sus bases, diseminadas en muchos de nuestros países latinoamericanos ahora tendrá un mayor apoyo logístico con el renacer de la IV Flota que desde julio navegará nuestros mares.
Con serios problemas de imagen ante la opinión pública internacional, Estados Unidos, cree llegado el momento de eclipsar un tanto el Plan Colombia y sus modificatorias a lo largo de los años. Nadie cree que esté destinado a combatir el narcotráfico del que se nutre y si en cambio, ha sido y es un instrumento –quizás el más importante de los últimos tiempos- para disciplinar situaciones conflictivas. La guerrilla de las FARC fue funcional a sus propósitos expansionistas en un territorio cuya frontera hasta ahora abarcaba a México hacia su interior y más allá de los muros levantados para regular la emigración. Pero este proceso se está profundizando un trabajo sucio que el presidente norteamericano, George W. Bush, inició hace tiempo y quiere completar antes de mudarse de la Casa Blanca. Por eso el Plan Mérida, aprobado por el Congreso recientemente, que involucra a México, socio en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pero que corre la frontera sur del imperio al menos a toda Centroamérica. No es que la subregión no estuviera balcanizada. Se trata en todo caso de poner blanco sobre negro a pocas horas de volver a ver ondear la bandera norteamericana en la nave insignia de la IV Flota. El año que viene, se agota la concesión de la base militar de Manta, en Ecuador y el presidente, Rafael Correa, ya avisó que no se renovará, de manera que habrá que mudar los pertrechos militares y de monitoreo seguramente a Colombia, mucho más cerca de la frontera con Venezuela, que ha crecido exponencialmente en armamentos sofisticados. También corre riesgo la Base Aérea Militar de Palmerola, ubicada en Comayagua, al norte de Honduras, que el presidente, Manuel Zelaya, quiere convertir en un aeropuerto internacional comercial, no obstante lo cual aún le queda la base naval de Soto de Cano. Los observadores militares sostienen que desde hace tiempo Centroamérica está blindada de militares que dicen luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado. Ni siquiera era necesario el Plan Mérida, sino fuera porque Estados Unidos intenta sacar ventajas económicas y comerciales a México y a los países del istmo. Los condicionamientos expuestos antes de abrir la mano llena de dólares, hasta llegaron a alertar al Gobierno de derecha del presidente mexicano, Felipe Calderón. No sorprende ya presencia militar norteamericana en todo el continente y en todo caso podría llamar la atención las afirmaciones del presidente electo de Paraguay, el obispo Fernando Lugo, desconociendo la denunciada base aérea que supuestamente estaba ubicada en Mariscal Estigarribia. No solamente Honduras tiene una base militar, sino que hasta Costa Rica, un país que se jacta de haber eliminado las Fuerzas Armadas, parece custodiado por una base naval en Liberia, en las cercanías de la frontera con Nicaragua. Además Estados Unidos ubica sus guardacostas en el Pacífico, desde el puerto de Golfito, un corredor donde se afirma pasa al menos el 90 por ciento de la droga que circula vía México hasta el país del Norte. Lo mismo ocurre con el centro de radares en El Salvador, ubicado en la base militar de Comalapa. Desde el Centro de Estudios Guatemaltecos, se sostiene que “Estados Unidos aplica la guerra preventiva, envía tropas a Centroamérica y militariza la seguridad pública; quiere que Centroamérica sea su frontera sur en la que sus propias tropas resguarden su seguridad”. Más al Sur, no es sólo Colombia la que tiene la “seguridad” estadounidense. Perú, ahora gobernado desde la derecha por el presidente, Alan García, sigue sosteniendo a la base naval de Iquitos, en la amazonia peruana, equipada con lanchas de combate bien pertrechadas. Todas estas bases tendrán más apoyo logístico desde el mes que viene cuando se asiente en Mayport, estado de Florida, la IV Flota, para desde allí patrullar los mares latinoamericanos, lo que debiera representar una severa advertencia para los países más abajo del río Bravo, que intenten rescatar su identidad y soberanía. Parece que el blindaje del neoliberalismo en décadas pasadas, a través de los organismos multilaterales de crédito no sirvió o al menos no alcanzaron como para desviar o amortiguar nuevos vientos. Por eso, se acude una vez a la fuerza de las armas, una fórmula que otrora sirvió, a sangre y fuego, para disciplinar a los díscolos. 22 de junio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 2:44 PM
El futuro institucional de Bolivia
Por Alfredo Jorge Carazo
En pocos menos de dos meses se juega –una vez más- la institucionalidad de Bolivia. El presidente Evo Morales, aceptó el reto de la oposición en el Senado que votó favorablemente la convocatoria a un referendo revocatorio de su mandato. Pero el mandatario añadió que se diriman también los mandatos de los prefectos, lo que pone en jaque a la oposición que no previó esta jugada.
La oposición boliviana hizo dos jugadas políticas que colocaron al presidente, Evo Morales, al borde del abismo, pero el mandatario tuvo reflejos como aceptar el reto y poner a quienes lo adversan en situación comprometida. De ahora en más y hasta el 10 de agosto, oficialistas y opositores apelarán a la voluntad popular para definir una nueva institucionalidad en el país.
Para esa fecha, Morales convocó a un referendo revocatorio de su propio mandato como presidente del país del Altiplano, acatando la decisión del Senado en manos de la oposición, pero incluyó en el decreto que firmó, que también deberá dirimirse el mandato de los prefectos o gobernadores departamentales, cinco de los cuales conforman la “media luna” que lo jaquea permanentemente, a excepción de Cochabamba, que ya había convocado a elecciones.
Lo que parece correr en paralelo a esta decisión institucional, es la ilegalidad de la autonomía santacruceña que, aunque votada en un referendo no ha sido convalidada por los poderes del Estado. Santa Cruz sigue su camino, erigiéndose en el liderazgo emergente de la Bolivia más rica y próspera, a lo que se sumaron los referendos autonómicos del Beni, Pando y en pocos días Tarija. La de las grandes corporaciones y la concentración de la riqueza, confrontando con el país más originario y pobre que sigue reclamando desde décadas el respeto a su dignidad.
Los pasos son rápidos, medidos en el tiempo para evitar reacciones. Todavía seguían frescos los festejos opositores por las controvertidas cifras que les daban vigencia a un Estatuto autonómico, cuando el prefecto, Rubén Costas, se autoproclamó gobernador departamental de facto, disolvió el Consejo Departamental y convocó a elecciones para elegir a los integrantes de una nueva Legislatura departamental.
Además del apoyo del fuerte empresariado monopólico, que concentra la producción agropecuaria y de industrialización, Santa Cruz y el Beni, Pando, Tarija y Cochabamba, cuentan con el fogoneo del partido opositor Podemos, que lidera el ex presidente de derecha, Jorge “Tuto” Quiroga. Podemos ahora entro en una crisis intestina porque algunos sectores consideran que la aprobación del referendo revocatorio en el Senado, abrió una Caja de Pandora, que los involucra y además le dio algo de oxígeno al presidente Morales, quien señaló que “no le tengo miedo al voto del pueblo”.
Por eso, uno de los más acérrimos opositores a Morales, el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, pidió rápidamente la renuncia del presidente Morales, del vicepresidente, Alvaro García Linera, junto a los nueve prefectos, para que se convoque a elecciones generales en el término de 180 días. Una situación que ya pasó en el año 2005, cuando fue acortado el mandato del presidente, Carlos Mesa. Reyes Villa sostiene que “no hay otra salida. Todos debemos renunciar, y los que quieran pueden participar en las nuevas elecciones generales. El referéndum de revocatoria de mandato no solucionará nada, solo gastaremos dinero sin sentido".
Otros opositores argumentan que “está claro y suficientemente analizado que un Referéndum Revocatorio no va a resolver la crisis estructural que enfrenta el país; por tanto, es tiempo de tomar determinaciones también estructurales como una convocatoria, en 180 días, a elecciones generales de manera que el soberano tome la palabra definitiva”.
Para el Palacio Quemado, “esto es un verdadero absurdo. Pretenderle recortar el mandato a un presidente fuertemente apoyado por el pueblo boliviano es un planteamiento fuera de lugar y denota la verdadera intención de algunos grupos de poder que lo que pretenden es derrocar a Morales". Y hasta el gobernador de Pando, también opositor, llegó a decir que “estamos viviendo muy apresurados. Las autoridades deben cumplir sus mandatos y muy circunstancialmente deben plantearse salidas como referendos revocatorios o elecciones anticipadas; esto es inexplicable, esto ya se considera en nuestras regiones una traición al proceso autonómico de parte de Podemos".
Lo que parece quedar descartado, al menos hasta el momento, es el diálogo entre el Gobierno y los prefectos opositores, porque estos últimos consideran que el avance sobre las autonomías lo consideran irreversibles políticamente, de manera que sentarse a discutir sería como ingresar a un callejón sin salida.
Si el 10 de agosto efectivamente se llega al referendo revocatorio, no se juega solamente la permanencia de Evo Morales en el poder. Se pueden caer o no algunos prefectos, pero en todo caso los bolivianos dirán con su decisión en las urnas si están de acuerdo con este modelo que se viene llevando adelante de nacionalización de los recursos naturales, de autodeterminación de los pueblos originarios, de soberanía popular o si se debe abandonar desde la ideología hasta la política y estrategia del Movimiento Al Socialismo, en el Gobierno, para darle paso a una nueva experiencia de la derecha boliviana
Si ocurre lo primero, Morales se afirmará y se dará paso a otro referendo que espera turno y es el de la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado, un texto controvertido que la oposición ha rechazado insistentemente, poniendo palos a la rueda de la institucionalidad. El futuro inmediato está en juego en apenas unos días en términos históricos. Resta por comprobar si la oposición en Bolivia comienza a acostumbrarse a la democracia, para el caso de que el pueblo le de la espalda.
7 de junio de 2008
posted by Alfredo Jorge at 2:43 PM
Saturday, May 03, 2008
Otra vez los marines
Por Alfredo Jorge Carazo
No es que se hubieran ido del todo, pero ahora avanzarán con mayor potencia. Estados Unidos está dispuesto a amedrentar por el poderío militar a los gobiernos díscolos de América latina que no se sometan. Por eso reactivará la Cuarta Flota de la Armada para patrullar las aguas del Caribe y América latina, sobre todo en el sur del continente.
Es riesgoso que pase desapercibido. A partir del mes de julio venidero, apostada en la base naval de Mayport, en el estado de Florida, será reactivada la Cuarta Flota de la Armada Americana, que fue desactivada en 1950, teniendo como nave insignia a un portaviones nuclear, cuyo objetivo es el patrullaje de las aguas del Caribe y América latina.
La Cuarta Flota, que ahora comandará el contralmirante, Joseph Kerna, quien actualmente se desempeña como comandante de Guerra Naval Especial, ya operó en América del Sur y Estados Unidos decidió desactivarla después de la Segunda Guerra Mundial. Entonces, su objetivo era monitorear y controlar la actividad de los submarinos alemanes que buscaban apostaderos al sur del continente para reabastecerse y eludir las acciones contra las fuerzas navales del Eje. Actualmente, se sostiene desde el Pentágono que Estados Unidos quiere asegurarse un eficaz combate “contra el terrorismo y las actividades ilícitas como el narcotráfico” y aunque sin demasiadas precisiones se la quiere equiparar en armamento sofisticado y poder de fuego a la Quinta Flota que opera en el Golfo Arábigo o a la Sexta Flota que controla las aguas del Mediterráneo.
Quizás ese despliegue en distintos frentes atenúe la presencia de la flota en la actualidad, pero algunos analistas señalan que la idea del Gobierno del presidente, George W. Bush, es apostar en la región al menos dos portaviones, Destroyer misilísticos, con sus correspondientes buques de apoyo, buques tanqueros y porta helicópteros, además de submarinos y miles de efectivos y oficiales a cargo. La compra de armamento a Rusia y otros países orientales por parte de Venezuela, sirvió de detonante, pero no puede descartarse además, las intenciones de Brasil, al impulsar el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, el Consejo de Defensa del Sur, una organización de defensa militar de América del Sur, que viene recogiendo apoyos en los gobiernos de la subregión, como así también ocurre con la idea de construir una organización de países latinoamericanos, de cara al panamericanismo de fuerte influencia norteamericana de la Organización de Estados Americanos.
Para el Pentágono, esta decisión “reconoce la gran importancia de la seguridad marítima en el sur del Hemisferio Occidental”, pero no caben dudas que se trata de una evidente señal del imperio a los gobiernos latinoamericanos que han ido trazando senderos políticos para nada afines a la política de Estados Unidos. Un comunicado del Pentágono, señala que la reactivación de esta poderosa fuerza militar “servirá para demostrar el compromiso de Estados Unidos con sus socios regionales” y para eso se busca “interactuar con las armadas de las naciones aliadas en operaciones de entrenamiento bilateral y multilateral”.
El mayor socio de Estados Unidos en esta materia es Colombia, donde el imperio tiene depositada toda su estrategia en América latina. La confrontación de Colombia con Ecuador, tras el bombardeo en territorio ecuatoriano de un campamento de la guerrilla colombiana de las FARC, gatilló la decisión que permanecía larvada en el Pentágono. Estados Unidos opera hasta el momento en la base militar de Manta, Manabí, en Ecuador, mediante un convenio que finaliza el año que viene y que el presidente, Rafael Correa, ya adelantó que no será renovado. Desde Manta, Estados Unidos monitorea a la subregión, pero además sirve de apoyo al Plan Colombia, que ejecuta en sociedad con el presidente, Alvaro Uribe, hoy cuestionado por supuestos nexos con las derechistas Autodefensas Unidas de Colombia.
El jefe del Comando Sur de la Armada, contralmirante, James Stevenson, no dudó en sostener que la Cuarta Flota tendrá como objetivo principal “mantener el ‘Novus Ordo Sectorum’ (Nuevo Orden Mundial) traducido en seguridad regional, pero también la flota debe aplastar la relevancia que ha adquirido la zona y debe aumentar nuestra capacidad de actuar”. Algo así como, “quién quiera oír, que oiga” y ya se conoce que nada en el mundo actual es capaz de detener las intenciones bélicas del imperio. El multilateralismo se desdibuja totalmente para el Pentágono y sus aliados, porque los halcones sostienen que los intentos en décadas pasadas de someter a sangre y fuego a los pueblos y luego a través de la globalización del neoliberalismo, no han dado suficientes resultados como para imponerse sin resistencias.
3 de mayo de 2008
posted by Alfredo Jorge at 1:00 PM
En Colombia ahora se viene la “farcpolítica”
Por Alfredo Jorge Carazo
En Colombia algo huele mal desde hace tiempo y el presidente, Alvaro Uribe lo está conociendo de primera mano. Hasta ahora aparecía como el campeón en la lucha contra la guerrilla de las FARC, pero ahora las acusaciones de nexos con la derecha parapolítica lo están más que rozando. Su propio primo segundo fue detenido y comenzó la confrontación entre la “parapolítica” y la “farcpolítica”.
El Parlamento Europeo se negó a considerar al Movimiento Revolucionario Tupac Amaru como “organización terrorista” tal como lo pedía el Gobierno peruano del presidente, Alan García. La misma aspiración tiene la guerrilla de las FARC, que desde hace tiempo sostiene que son una “fuerza beligerante”. Claro que para eso, como lo señalara el presidente de Ecuador, Rafael Correa, “tendrían que renunciar a esas prácticas que van contra los códigos de guerra como secuestros y atentados”.
La sola mención de un cambio de estatus lo hace brotar al presidente de Colombia, Alvaro Uribe, en uno de los tramos más conflictivos de su doble mandato, en momentos en que algunos de sus más íntimos allegados han comenzado a testear la posibilidad de un tercero. Internamente parece que ahora es “todos contra todos”. El Congreso colombiano está corriendo aceleradamente hacia un escenario de “sillas vacías” si se siguen acumulando las detenciones ordenadas por la Justicia para congresistas acusados de haber tenido nexos más que cercanos con las derechistas Autodefensas Unidas de Colombia, y esta situación podría ampliarse a quienes todavía la tienen con las fuerzas parapoliciales residuales tras la “desmovilización” que no termina de cerrar.
Hasta el propio primo segundo del presidente, Mario Uribe Escobar, fue detenido días pasados después que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, le negara asilo político. Jaqueado por estas situaciones, el mandatario tuvo que abrir el paraguas admitiendo que lo quieren incriminar por haber tenido esos mismos lazos amicales con los paramilitares, cuando era gobernador de Antioquia. Por si todo esto fuera poco, la Corte Suprema de Justicia comenzó a investigar las denuncias y un video, aportado por la ex congresista Yidis Medina, sosteniendo que cambio su voto en el Congreso a favor de la reelección en el año 2006, respondiendo a promesas de prebendas que no se cumplieron, pero sirvieron para que Uribe continuara siendo inquilino del Palacio de Nariño.
El Gobierno está intentando reaccionar porque está perdiendo el centro de la escena en su batalla contra la guerrilla y eso puede hacer peligrar los favores que ha recibido hasta ahora de Estados Unidos. Cada vez menos voces en el Congreso de ese país apoyan la insistencia de George W. Bush para que se apruebe el Tratado de Libre Comercio, y descreen que se trate de una cuestión de “seguridad nacional”.
Por de pronto, al escándalo creciente de la “parapolítica” se le intenta oponer el de la “farcpolítica”, que, según el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, los nexos “son más grandes que la parapolítica; hay serios indicios que pueden determinar nexos de personalidades políticas con las FARC”. Los indicios de que habla el funcionario, parecen haber salido de la computadora que portaba el guerrillero, Reyes cuando su campamento fue desbaratado en territorio ecuatoriano en una acción considerada lisa y llanamente como una invasión. Desde hace tiempo, ese ordenador, ha servido para encubrir toda clase de hipótesis, dejando al descubierto nombres, países, ayudas financieras y estrategias de guerra, que serían difíciles de explicar aún en una mesa de ploteo militar.
Pero de lo que nadie duda es de la parapolítica. Como lo señala Rafael García, un ex jefe de Informática del Departamento de Seguridad de Colombia, “los grupos paramilitares impregnaron a la mayoría de los partidos políticos y ahora la Justicia parece estar abocada a responder a todas las denuncias”. Ya se echaron a rodar los nombres de la “farcpolítica” y encabeza la lista la senadora liberal opositora, Piedad Córdoba, quien encabezo la mayor ofensiva nacional y en el exterior para lograr un canje humanitario. El presidente, Alvaro Uribe, la nombró primero como una suerte de mediadora oficial, pero cuando se dio cuenta de su acercamiento al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le quitó títulos y honores y ahora se la considera una enemiga que integra las filas de los aliados internos de la guerrilla. La senadora, estuvo presente en las dos oportunidades en que hubo liberación de rehenes y se entrevistó con los líderes de la guerrilla, incluyendo un fuerte sentimiento de apoyo que la liga a los familiares de los rehenes, particularmente con la familia de la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, quien ahora parece no estar tan deteriorada de salud, como afirmaba temerariamente el Gobierno.
En el todo contra todos, como casi siempre ocurre hay ganadores y perdedores, sobre todo de estos últimos. Uribe está cada vez más jaqueado por su historia y su presente, que al menos muestra flancos frágiles, en un cambio significativo de la realidad que lo montaba hasta hace poco épicamente como quien sería capaz de terminar con cuatro décadas de guerra interna que han horadado seriamente el cuerpo social y político de Colombia.
27 de abril de 2008
posted by Alfredo Jorge at 12:59 PM
Tuesday, April 22, 2008
El peligro de la hambruna mundial
Por Alfredo Jorge Carazo
Miles y miles de latinoamericanos, particularmente de Centroamérica, México y el Caribe, están saliendo a las calles de las principales ciudades para protestar ante el constante aumento en el precio de la canasta familiar de alimentos básicos. Ya hay alerta de hambruna en el mundo.
Las Naciones Unidas alertaron que si no se cambian las políticas alimentarias, gran parte de la humanidad, sobre todo los habitantes de las regiones con economías consideradas emergentes, podrían sufrir una tremenda hambruna. El aumento del costo de los alimentos ya se hace sentir en toda América latina, especialmente en los países centroamericanos, México y del Caribe.
Hasta ahora, el costo de los alimentos prendieron las luces de alerta con las revueltas violentas en Haití, un país que desde hace décadas es considerado el más pobre de la región. Pero la situación estalló y se está expandiendo como una mancha de aceite a toda la región. La semana pasada Honduras quedó virtualmente paralizada cuando miles de personas salieron a la calle para protestar por el alza de la canasta familiar. También en El Salvador y otros países la gente sale a la calle ante el temor del desabastecimiento y del alto costo de insumos indispensables para la dieta diaria desde su propia cultura.
El Banco Mundial, junto con el FMI está pidiendo a países donantes de los centros desarrollados que aporten a un fondo de 500 millones de dólares para paliar esta crisis, señalando que “los gobiernos deben intervenir en forma urgente para evitar que la crisis alimentaria hunda aún más en la pobreza a 100 millones de personas”. Pero los países centrales también están recibiendo los efectos nocivos de un aumento sostenido en los precios de los alimentos, lo que mueve la aguja de los índices de la pobreza, como ocurre en España.
En Roma, el tema fue central en las deliberaciones de la FAO y además del alerta algunas voces hicieron hincapié en las consecuencias que trae aparejado la producción de biocombustible, al utilizar granos que deberían ser destinados a la alimentación. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los mayores impulsores del producto, al dejar inaugurado uno de los foros de la organización internacional, sostuvo que “los biocombustibles no son el villano que amenaza la seguridad alimentaria, al contrario, desarrollados de acuerdo con la realidad de cada país, pueden sacar a los países de la dependencia energética sin afectar su alimentación; el verdadero crimen contra la humanidad es descartar los biocombustibles y condenar a los países a la dependencia energética y la inseguridad alimentaria”.
Para el mandatario brasileño, son los países los países industrializados “que subsidian la producción de sus productos agrícolas lo que impide la competitividad de los países pobres o con economías emergentes, además de poner trabas a la producción mundial de alimentos”.
La humanidad está enfrentada ahora a la posibilidad de un estrago de proporciones, que no es tomado en cuenta por el mundo llamado globalizado, porque el crecimiento no está siendo asociado al desarrollo de los pueblos en su calidad de vida y en sus derechos básicos y porque hay quienes aprovechan las circunstancias de los ciclos históricos para lucrar sin tener el cuenta la justicia. Esos pueblos que ven mermado el alimento y parecen condenados a ver extinguir generaciones por el hambre, pueden “hacer tronar el escarmiento”, porque lo que está en juego es la subsistencia.
19 de abril de 2008
posted by Alfredo Jorge at 4:49 PM
Friday, April 18, 2008
Haití desestabilizada por el hambre
Por Alfredo Carazo
Miles de haitianos salieron a las calles de la capital, Puerto Príncipe y de otras importantes ciudades para protestar violentamente por la carestía de los artículos de primera necesidad. Haití es uno de los países más pobres de la región y la comunidad internacional sólo ha instalado soldados para una paz difícil de alcanzar con estómagos vacíos.
Históricamente, el hambre no ha sido la mejor vía para alcanzar la paz. Mucho menos la democracia de nuestros tiempos. Como decía el abate Pierre, el franciscano francés fundador de Los Traperos de Emaus, ni siquiera se puede hablar de Dios cuando el hombre tiene hambre. Impiadosamente en Haití, una República que fuera una colonia primero española, luego francesa y hasta invadida por Estados Unidos hasta lograr su independencia de la tremenda esclavitud a que fueron sometidos sus habitantes, el hambre recurrente no puede ser erradicada.
Tras la última crisis institucional, en que fuera depuesto por un golpe de Estado, Jean Bertrand-Aristide, la comunidad internacional dispuso el emplazamiento de tropas de paz que conforman la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití, integrada por efectivos de distintos países europeos y americanos, entre ellos Canadá, Brasil, Chile y la Argentina, pero las buenas intenciones no mitigan el hambre.
América latina no es una región pobre. Al contrario. Es tremendamente rica en recursos naturales, ambiente y recursos humanos. Pero en cambio es una región históricamente inequitativa, en la que muy pocos usufructúan el trabajo y los derechos humanos y sociales de las mayorías nacionales. Haití, que además de haber protagonizado de la mano de la rebelión de los esclavos la primera independencia latinoamericana, hoy vuelve a estar en medio de la convulsión social, sin que la comunidad internacional haya logrado reducir el hambre de la mayoría de sus ocho millones de habitantes.
El hambre no se combate ni con discursos ni con tropas, aunque se asienten en un territorio en son de paz. Porque como acaba de ocurrir, esos soldados tuvieron que disparar balas de caucho para reprimir a las sucesivas rebeliones populares en Puerto Príncipe y en otras ciudades importante, pero terriblemente vulnerables. Miles de ciudadanos intentaron incluso ocupar el Palacio Presidencial y ya tuvo que renunciar el primer ministro, Jacques Edouard Alexis, a pedido de la Cámara de Senadores, en respuesta a la ola de saqueos de comercios e incendios de edificios y vehículos. Los haitianos son hoy la cara visible de una situación que está preocupando y mucho al mundo entero. El presidente, René Préval, se la pasa formulando llamamientos a la calma y sostiene que “la solución de la crisis de la vida cara es mundial y nosotros pagamos las consecuencias de malas políticas aplicadas desde hace 20 años en Haití”, En rigor de verdad, la carestía de los alimentos básicos se abre paso en todas las regiones y ya no se trata de aquellas menos favorecidas y que fueron objeto de la Conferencia del Milenio de las Naciones Unidas, para acordar algunas metas. Aún los países desarrollados están observando con preocupación el aumento de los alimentos básicos, que está provocando bolsones de pobreza. El recientemente reelecto presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, puso el acento de su plan de Gobierno en “consolidar la democracia, para fortalecer la cohesión social y para luchar contra la desigualdad y la pobreza”. Sin la abolición de la desigualdad y de la pobreza, la cohesión social no podría lograrse. En Holanda, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que “la solución es producir más a nivel mundial, y no me digan que el aumento de los precios es por causa de los biocombustibles; se da por que las personas pobres están comenzando a comer en China, India y Latinoamérica”. Las que pueden y las dejan comer. No ha habido estabilidad política en Haití desde épocas inmemoriales. El haberse sacado de encima el yugo de los Duvalier –padre e hijo- incluidos los parapoliciales “tontón macoutes” y acceder a un proceso de democracia formal, no significó grandes cambios para la calidad de vida de los haitianos. La violencia se fue generalizando y hay regiones y barrios a los cuales es imposible acceder por parte de las autoridades, porque son verdaderos feudos del terror. Miles de haitianos por otra parte se van desplazando hacia la frontera de República Dominicana, porque el traspasarla les puede garantizar un trabajo, aunque esclavo y mal pago, pero con la posibilidad de un plato de comida. Situación que viene enrareciendo las relaciones entre estos dos países de la isla La Española, como consecuencia de las denuncias de discriminación. Recientemente, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, tuvo que admitir en una visita al país que la seguridad interna mejoró sensiblemente, no obstante lo cual sigue siendo problemática “debido a la pobreza rampante, el incremento de los secuestros y un Gobierno frágil; por eso las fuerzas de las Naciones Unidas deben seguir en el país”. Y añadió que hay crecimiento económico pero “la mayoría de los haitianos no están cosechando los beneficios y algunos podrían recurrir nuevamente a la violencia”. Más que un presagio, un descarnado análisis de la realidad. Recomponer las instituciones supone algo más que la elección de un nuevo primer ministro. La política deberá dar respuesta concreta a millones de hambrientos, para que finalmente Haití pueda convertirse en un país habitable, con justicia, paz y libertad.
13 de abril de 2008
posted by Alfredo Jorge at 7:02 PM
Wednesday, April 09, 2008
Lo que se discute es el modelo y el poder
Por Alfredo Jorge Carazo
En la Argentina, en Bolivia y en otros países latinoamericanos está en juego el modelo de país y el poder que encarnará las transformaciones de pueblos irredentos. Los lock out planteados desde el campo y algunas empresas agroindustriales dan cuenta que el modelo neoliberal de libre mercado no ha sido derrotado ni mucho menos.
Aunque nos neguemos a cierto simplismo, es indudable que en política todo parece tener que ver con todo. La Argentina no ha salido todavía de una crisis provocada por el lock out de los agricultores y no se trata de un conflicto casual o secundario. Conflictos hay en la democracia y hasta es bueno que los haya, no porque desnuden intereses sectoriales, sino porque importa al sistema el resolverlos para avanzar en el camino de las transformaciones.
Sin embargo, hay sectores de la sociedad, que ancestralmente han condicionado gobiernos, gobernantes, sistemas, modelos económicos y hasta el estilo de vida de nuestros pueblos, como que han inclinado la balanza a diestra de intereses coloniales, imperialistas y cipayos. La historia los delata a poco que se tenga memoria. Y al igual que ocurre con otras corporaciones, no se han globalizado ahora o en el momento en que el término y su concepción terminaron siendo el emergente de la época. Hace mucho que se consignaron, en no pocos casos aliados a las corporaciones transnacionales. Un rasgo los distingue, nunca se ubicaron en el campo nacional y popular.
En países latinoamericanos con sistemas políticos débiles, en yunta con los multimedios de la comunicación –que dista bastante de ser social- han ejercido la violencia apoyando golpes de Estado y han subrogado la voluntad popular, ungiendo y deponiendo presidentes, tumbando o imponiendo ministros, lo que más conviniera a sus negocios.
En la Argentina de no hace mucho, para la memoria histórica, fueron los sectores más concentrados agrícolas-ganaderos, a los que se sumó luego la agroindustria, los que hicieron de la Sociedad Rural, “el templo del poder” de hecho, incluyendo galera, bastón y carruajes de época encharcados en las pistas donde los peones de campo –esos que fueron amparados por el Estatuto del Peón de Campo en época de Juan Domingo Perón- pasean el producto de las pampas argentinas. Se arrogan erróneamente además, la mayor contribución del sector en el Producto Bruto Interno y han terminado señalando que los argentinos “somos todos campo”. Quienes siempre criticaron los piquetes de los pobres pidiendo mayor distribución de la riqueza, salieron a las rutas, como lo señalara la presidenta, Cristina Fernández, corporizando los “piquetes de la abundancia”.
Podría pensarse que los cambios que se vienen produciendo en el país desde hace más de cuatro años, son de tal manera incómodos que empujan a estas acciones de fuerte presión. Sin embargo no se trata de algo tan superficial. Los cambios avanzan y lo que se comienza a poner sobre la mesa de las discusiones es el modelo de país en que quieren vivir los pueblos. Y consecuentemente el cómo, para identificar los fines y los medios. De ello depende la distribución y la redistribución del ingreso, pero sobre todo, en manos de quién va a estar el poder. Porque de eso se trata, si el poder vuelve al pueblo, al que se le confisco durante épocas, o como se pretende es sólo una cosmética para que nada toque a los factores de poder antinacionales.
En Bolivia, que ha vivido en los últimos dos años cambios inimaginables cuando el poder estaba en manos de los conservadores y saqueadores del país, también hay una suerte de lock out patronal. Y como todo tiene que ver con todo en política, se emparenta con los movimientos autonómicos, habida cuenta que el 4 de mayo Santa Cruz de la Sierra pretende llevar adelante un referendo ilegal. Este verdadero alzamiento, negativo a todo diálogo convocado por el presidente Evo Morales, es acompañado por piquetes en las fronteras y en las aduanas, en rechazo de la prohibición de exportar aceite, impuesta como una forma de estabilizar los precios internos que son los que impactan a la mayoría de los bolivianos.
Curiosamente –o no tanto- quien encabeza la actitud hostil de los aceiteros es un empresario santacruceño líder de la industria. Algún despistado que suponga que los nuevos vientos políticos desterraron la discusión sobre el libre mercado, podrá darse cuenta con algunos ejemplos en casi todos los países latinoamericanos, que están dispuestos a aceptar ciertas reglas de juego de la democracia, pero sin arriar las banderas neoliberales. Tienen en general una sola y unívoca mirada sobre la democracia.
En la rica Santa Cruz de la Sierra, que encabeza la no menos rica “medialuna” boliviana, hay grandes plantaciones de soja, como ocurre en otros países de la región. Los agricultores la venden a las acopiadoras aceiteras que hacen su pingüe negocio exportando el nuevo producto a precios internacionales, que pretenden aplicar al mercado interno. No se trata de muchas empresas aceiteras, apenas tres o cuatro monopolizan la producción y comercialización del producto y a ellas tributan lógicamente los pequeños y medianos agricultores que no siempre se dan cuenta que están siendo explotados. Apenas el 15 por ciento de la producción total se comercializa en Bolivia, país en el que la mayoría de los trabajadores ganan sueldos muy bajos y están sometidos a una extrema vulnerabilidad familiar.
En este entramado, obviamente hay ganadores y perdedores y sólo un Estado activo y presente puede equilibrar los tantos. Porque las cadenas empresarias del monocultivo utilizan a esos pequeños y medianos productores como punta de lanza, sabiendo que ellos sí tienen demandas legítimas. Y no dudan tampoco en utilizar a los trabajadores de sus empresas, con la amenaza de la pérdida de la fuente de trabajo, bajo el argumento de que la mejor política es liberar el mercado y permitirles hacer negocios a su antojo.
Bolivia sigue en crisis institucional porque las corporaciones nacionales y transnacionales han sabido alinear a partidos y dirigentes políticos de derecha que se niegan acérrimamente a cualquier cambio que permita la liberación popular. El reciente cónclave de los líderes de la derecha latinoamericana, junto al español José María Aznar, en la ciudad argentina de Rosario, dio cuenta de ello. No fue un alegato contra un supuesto “populismo de izquierda”. En todo caso, se mostraron para decirle a la región que no todo está perdido, aunque los tanques y las charreteras ahora no acompañen aventuras golpistas. Con un “golpe de mercado” se cambian las formas pero no el fondo.
6 de abril de 2008
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